jueves, 13 de junio de 2013

El placer más placentero

Y se acabó el segundo examen. El primero ya está aprobado, y confío en que este también. Después de comer, me he entregado en plenitud al placer más grato que conozco. Este placer no tienen nada que ver con comida, ni con sexo, ni con ropa, y no hay ninguno que se le pueda igualar.

Como decía, después de comer, he cogido el ordenador. Lo he instalado al lado de mi cama. Me he puesto los auriculares. He subido el volumen al máximo. He puesto en reproducción el CD de Les Miserables 10th Anniversary. He cerrado los ojos, y he dejado que la música fluyera por mi cerebro. Cada nota rebotaba dentro de mi cabeza, cada escena venía a mi mente. Veía a Jean Valjean redimirse ante el gesto del obispo; a Fantine destrozada por un falso amor de juventud; a Javert persiguiendo una sombra que su mente ha creado y a la que es incapaz de renunciar; a Eponine resignarse ante un amado que no le corresponde; y...




Veía a unos estudiantes con ganas de cambiar Francia, con metas altas en sus vidas. Mientras tanto, yo estoy estudiando una carrera que cada día me gusta menos, intentando sacar unos exámenes sin ningún afán de aprender, sólo de terminar. Hace que uno se plantee cosas: en la situación en la que me encuentro, ¿podría hacer más? ¿Podría usar estos conocimientos que aparentemente no me interesan para cambiar algo? ¿No podría interesarme más por lo que hago? Alguien dijo que la felicidad no está en hacer lo que quieres, sino en querer lo que haces. Telita. Una vez más, los miserables vienen en mi ayuda para enderezar el rumbo.
Os recomiendo que cuando hagáis como yo: subid el volumen al máximo, cerrad los ojos, y dejad que unos miserables guíen vuestro camino.

4 comentarios:

Miguel Pereira dijo...

Buenísimo! A ver si alejándote de España te gusta más lo que haces, quizá el idioma influya, o conocer a gente nueva, o la independencia total. Mucho ánimo!

Nico dijo...

Gracias, Pera! Está claro que habrá una motivación extra al estar en otro país. Espero que sirva de algo...

mòmo dijo...

Eponine no se resigna. Eponine ama hasta la renuncia, que no es lo mismo.

Será cosa de familia. Yo hago parecido, aunque sin auriculares y sin subir mucho el volumen, mientras doy de comer a tu ahijada.

musicadeveritat dijo...

Estic d'acord en que és un gran plaer!! Gràcies per compartir-la! No deixa de posar-me la pell de gallina! Saludus!