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lunes, 10 de marzo de 2014

Uno de esos días...

Hoy es uno de esos días. Ahora hacia ya un par de semanas que no me sentía así, pero desde que volví de las vacaciones de Navidad tengo días malos, en los que me gustaría mandar Polonia y el Erasmus a tomar viento y volver a casa. Volver a Madrid. Hoy es uno de esos días.

No es por nada en especial. Sencillamente tengo mucho tiempo libre, y pienso en qué hago aquí... y no soy capaz de responderme. Ahora he empezado a trabajar dando clases de español a pequeños grupos de polacos, y esas clases me animan muchísimo, pero no duran eternamente. Esta mañana he tenido una de las mejores clases hasta el momento. Saliendo de allí podía comerme el mundo. Pero llegas a la residencia otra vez. Te pones con el proyecto otra vez, un proyecto que no te entusiasma, y del que no entiendes prácticamente nada. No sabes qué estás haciendo exactamente, y para colmo los resultados que obtienes no concuerdan con lo que observas. Y te hundes, buscas refugio en otras cosas, que tampoco terminan de salir bien. Acudes a los amigos, y parece que no responden. A los padres... y su recomendación es que escribas una entrada optimista en el blog. Pues aquí va. Dejaré que sea la música, mi más mejor amiga como diría el bueno de Forrest Gump, quien me ayude a decir lo que quiero:



Ésto es una mezcla de mis dos canciones preferidas de Matilda: When I Grow Up y Naughty. En ésta última, Matilda dice (entre otras) estas sabias palabras:

"In the slip of a bolt, there's a tiny revolt.
The seeds of a war in the creak of a floorboard.
A storm can begin, with the flap of a wing.
The tiniest mite packs the mightiest sting!
Every day, starts with the tick of a clock.
All escapes, starts with the click of a lock!
If you're stuck in your story and want to get out
You don't have to cry, you don't have to shout!

'Cause if you're little you can do a lot, you
Mustn't let a little thing like, 'little' stop you
If you sit around and let them get on top, you
Won't change a thing!

Just because you find that life's not fair, it
Doesn't mean that you just have to grin and bear it!
If you always take it on the chin and wear it
You might as well be saying
You think that it's OK.
And that's not right!
And if it's not right!
You have to put it right!

But nobody else it gonna put it right for me!
Nobody but me is going to change my story!
Sometimes you have to be a little bit naughty!"

Para los que no hablen inglés, lo que viene a decir es que toda gran acción empieza con cosas pequeñas, y que tú eres quien decide qué pequeña acción vas a hacer para cambiar lo que ves que no está bien. Si simplemente te dedicas a llorar, gritar, patalear... no cambiarás nada.
Así que se acabó. Mis padres tienen razón. Ésta es mi vida, y voy a ser yo quien, pasito a pasito, marque el camino que seguirá. Nadie lo hará por mí.

lunes, 17 de febrero de 2014

UK (parte 1): Londres y sus musicales

Antes de Navidad ya había reservado los billetes para irme a pasar una semana a Reino Unido. El plan inicial era sólo a Escocia a visitar a Allan, mi compañero de piso en Madrid durante año y medio, pero como los vuelos Wroclaw-London son muy baratos con Ryanair y yo nunca había estado por esas tierras me decidí a comprar el billete de ida a Londres. Mis compañeras de viaje, una italiana y una alemana.
Llegamos allí el lunes por la mañana, y ya vimos que nos adentrábamos a un país mucho más caro que Polonia: el bus del aeropuerto a Londres, 8£ (casi 10€). Cuando llegamos al hostal era demasiado temprano para hacer el check-in, así que decidimos ir al centro a dar una vuelta. Visitamos el British Museum (que no es nada más que un museo de arqueología que muy bien podría estar en cualquier otro lado. Si queréis mi sincera opinión, ese museo está muy sobrevalorado...), después de lo cual fuimos a comer una hamburguesa cerca, porque empezó a llover con ganas. Por la tarde, Camden Town. Para mí, el mejor barrio de Londres. Se trata de un barrio muy underground, lleno de gente rapeando por la calle que intentan venderte sus discos, locales de tattoo's, comida oriental a punta pala, y muchas tiendas originales, con souvenirs diferentes, en un enorme mercado callejero. Después de una cena frugal, volvimos al hostal para descansar, ya que el martes por la mañana había mucho que hacer.

Para empezar, teníamos que estar a las 10 en el Cambridge Theatre (sí, sé que no suena muy temprano, pero tenéis que contar con que tardábamos aproximadamente una hora en ir del hostal al centro de Londres...). El tema es que en ese teatro hacen Matilda the Musical, y cada día ponen a la venta 16 entradas a 5£ para gente de entre 16 y 25 años. Era la oportunidad perfecta para disfrutar de un musical en el West End (el Broadway europeo, para que nos entendamos...). Llegamos allí alrededor de las 10:30, y el muchacho de la taquilla me dijo que se habían agotado, que la gente que compraba esas entradas empezaba a hacer cola a las 7:30. "No pasa nada, el miércoles todavía estamos aquí, y no cometeré el mismo error dos veces", pensé. Salimos corriendo hacia la parada de Westminster, desde donde empezaba un tour gratuito a las 11. El guía esperaba bajo la lluvia, junto a una estatua de Churchill. El tour fue maravilloso, y poco a poco me iba enamorando más y más de esa ciudad. Hablando con el guía, descubrí que lo del turismo era algo que hacía simplemente por placer, que él en realidad era guionista de teatro. Ya tengo su tarjeta guardada, para lo que pueda ser... Después de comer con nuestro querido guía, seguimos visitando museos, tiendas y haciendo turismo en general. Todo muy bonito, pero lo mejor llegaría al día siguiente...

El miércoles me levanté a las 6. No quería que nadie me robara las entradas. Poco después de las 7 ya estaba en la puerta del teatro. Solo. Al otro lado de la pequeña plaza en la que me encontraba, vi a un señor que repartía algo, y en ese momento me di cuenta que no me había llevado ni un libro ni un periódico ni nada que hacer durante casi 3 horas. Me dirigí al señor y le pregunté si eso que daba era gratis. Me dijo que no, así que después de explicarle qué estaba haciendo allí a esas horas, volví a mi puesto. Iban pasando los minutos, y yo seguía más solo que la una. Descubrí que me llegaba el WiFi del bar de enfrente, cosa que me mantuvo entretenido durante un buen rato. A eso de las 8:30 llegaron un par de chicas que, después de verme esperando, decidieron sentarse en otra puerta. A las 9 llegó otra pareja, vio el panorama y se colocó detrás de las dos chicas. Me preocupé un poco. "¿Te imaginas que había que hacer la cola en la otra puerta?". Por el momento sólo había cuatro personas, así que seguí tranquilo. Pero en media hora eso se empezó a llenar (relativamente, entiéndase...). A eso de las 9:30 (hora a la que había quedado con mis dos amigas), debían haber unas 10 personas haciendo cola en una puerta, y yo solo en la otra. Me daba cosa preguntar, sobretodo porque en cuanto llegaran mis amigas también tendría que preguntar "¿os importa si estas dos chicas pasan las primeras conmigo?", así que me quedé en mi sitio callado. Al final llegaron mis amigas, hablaron con las primeras dos chicas de la otra puerta y todo arreglado. Fuimos los primeros. Ahora a esperar hasta las 19:30... Para hacer tiempo nos fuimos a visitar Greenwich, donde puedes estar con un pie en "oriente" y otro en "occidente". El tema del meridiano es una mera curiosidad, pero las vistas que hay desde allí son espectaculares. Como casi todo lo que he hecho en este viaje, no lo puedo explicar, hay que experimentarlo.
Por fin llegó la hora. Y no puedo decir lo feliz que me sentía en ese momento. Era todo tan mágico, espectacular, brillante... Imagino que todos conocéis la historia de Matilda, así que no hay mucho que contar. Sólo quiero que penséis en un montón de niños y niñas de entre 8 y 14 años cantando y bailando encima de un escenario, con un montón de personas mirándoles fijamente. ¡BRUTAL! No quería que se acabara nunca... La chica que hacía de Matilda ese día, Elise Blake, es la Matilda más joven con tan solo 9 años, y ya ha participado en grandes producciones como Les Misérables, The Sound of Music o The Wizard of Oz. Mantendré un ojo en esta muchachita. No es la canción que más me gusta del musical, pero al menos aquí estoy seguro que canta ella, así que os dejo este vídeo para que juzguéis vosotros mismos:



Y, después de esto, ya no se puede hacer nada más. Cualquier otro plan que hiciéramos en Londres, quedaría eclipsado por Matilda, así que el jueves nos fuimos. Blablacar hacia Edinburgh para visitar a Allan. Lo que empezó con un simple "voy a visitar esta ciudad porque nunca he estado allí", terminó en una de las mejores experiencias del año. No tengo ninguna duda: si se me presenta la posibilidad, me voy a vivir a Londres!
Para terminar, algunas fotos...

La piedra Rosetta, probablemente lo único que
merezca la pena de todo el British Museum
El grandísimo Freddie...
...y Les Misérables. Más que suficiente para mí.


De izquierda a derecha, Laura (italiana), Christina (alemana) y yo
Costó horas y horas, pero logré mis entradas!
Ni siquiera el clima, que es lo que peor llevo en Polonia, consiguió que
Londres me pareciera la mejor ciudad del mundo...
Esta es la vista desde el observatorio de Greenwich

jueves, 10 de octubre de 2013

¡Ser feliz sí garantiza un futuro!

Es alucinante lo que uno puede llegar a descubrir cuando se pone a ver los vídeos que la gente cuelga en facebook, en vez de limitarse a poner "me gusta". Como aquí en Polonia tengo mucho tiempo libre, aprovecho para descubrir nuevas maravillas, y ayer una buena amiga colgó esto:



Te cagas, ¿eh? Es para pensarlo. Siempre he oído "no se trata de hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace", y aunque la frase es bonita y no totalmente falsa, tampoco me parece totalmente correcta. Está claro que tenemos que amar y poner pasión en lo que hacemos si queremos vivir felices, pero si hay más de un camino, ¿por qué no cojo el que realmente mueve mi alma? ¿Quién eres tú para garantizarme que ir a clases de ampliación de matemáticas cuando tengo 6 años me llevará a un futuro estable, feliz y sin preocupaciones? De hecho, ¿quién eres tú para decidir qué me dará de comer? ¿Quién eres tú para decirme qué es un trabajo "de verdad"? ¿O un "buen trabajo"? ¿O un "buen sueldo"?

"¿Y así estaré más contenta que haciendo lo que me gusta?" La pregunta de la niña es para darle vueltas...

martes, 24 de septiembre de 2013

Todos estamos con #Iñigo_BB

Voy a hacer una entrada rapidita, que no tiene nada que ver con Polonia.
Un amigo mío acaba de terminar un casting para estar en una BoyBand, como muchos sabéis. No ha salido elegido, pero desde aquí quiero daros las gracias a todos los que le habéis apoyado. Sólo quería informaros de que la votación va de la siguiente forma: el que recibe más menciones por Twitter consigue  votos, y hay otros  votos de las  personas del jurado.

Un youtuber ha ganado la batalla de Twitter con mucha diferencia, con lo que ya se ha llevado esos dos votos. De los tres votos del jurado, Mario Vaquerizo ha apostado por el que iba "mejor" vestido y Jorge Salvador ha decidido votar en blanco. Pero Carlos Jean, la única persona del jurado que realmente entiende de música, ha votado por Íñigo.
Otro detalle interesante: el que ganó la batalla twittera la semana pasada tuvo unas 1000 menciones en Twitter. Esta semana Íñigo ha quedado segundo con más de 4000 menciones. Algo tendrá el chaval, digo yo.

Creo que no ha sido correcta la forma de elegir al miembro de la BoyBand, pero sabíamos cuales eran las reglas, así que no nos podemos quejar ahora. Sin embargo, victoria moral para Íñigo, que ha conseguido hacerse ver durante esta semana. Tarde o temprano, alguien llamará a su puerta. Y no será para una BoyBand para niñas adolescentes...

Aquí os dejo una muestra de lo que vale este muchacho, para los que no le hayáis oído cantar:

jueves, 13 de junio de 2013

El placer más placentero

Y se acabó el segundo examen. El primero ya está aprobado, y confío en que este también. Después de comer, me he entregado en plenitud al placer más grato que conozco. Este placer no tienen nada que ver con comida, ni con sexo, ni con ropa, y no hay ninguno que se le pueda igualar.

Como decía, después de comer, he cogido el ordenador. Lo he instalado al lado de mi cama. Me he puesto los auriculares. He subido el volumen al máximo. He puesto en reproducción el CD de Les Miserables 10th Anniversary. He cerrado los ojos, y he dejado que la música fluyera por mi cerebro. Cada nota rebotaba dentro de mi cabeza, cada escena venía a mi mente. Veía a Jean Valjean redimirse ante el gesto del obispo; a Fantine destrozada por un falso amor de juventud; a Javert persiguiendo una sombra que su mente ha creado y a la que es incapaz de renunciar; a Eponine resignarse ante un amado que no le corresponde; y...




Veía a unos estudiantes con ganas de cambiar Francia, con metas altas en sus vidas. Mientras tanto, yo estoy estudiando una carrera que cada día me gusta menos, intentando sacar unos exámenes sin ningún afán de aprender, sólo de terminar. Hace que uno se plantee cosas: en la situación en la que me encuentro, ¿podría hacer más? ¿Podría usar estos conocimientos que aparentemente no me interesan para cambiar algo? ¿No podría interesarme más por lo que hago? Alguien dijo que la felicidad no está en hacer lo que quieres, sino en querer lo que haces. Telita. Una vez más, los miserables vienen en mi ayuda para enderezar el rumbo.
Os recomiendo que cuando hagáis como yo: subid el volumen al máximo, cerrad los ojos, y dejad que unos miserables guíen vuestro camino.

martes, 11 de junio de 2013

Rhapsody in balls

Hoy, cuando varios de mis amigos ya llevan una o dos semanas de vacaciones, he empezado exámenes. Primer examen de 5 (esperemos...).

Es una norma no escrita entre los estudiantes que el día que haces un examen, no contabiliza como "día de estudio" para otros exámenes. Lo único que te apetece es dormir y ver vídeos en youtube. Pero hoy tengo que romper con esta regla. El jueves tengo el siguiente, y no me sobra el tiempo, así que descanso el tiempo suficiente para escuchar una canción y escribir esta entrada:




He visto el vídeo ya montones de veces, pero no me canso de verlo una y otra vez. Y es que algo especial tiene el blues, que uno puede incluso tocar las pelotas y obtener una preciosa melodía...

jueves, 7 de marzo de 2013

Beekeeping y alguna cosa más

Este blog está muy inactivo. Cierto. Pero tengo un par de motivos para no colgar nada.
El primero es que cada vez menos gente lee lo que escribo. Llega un momento en la vida de un bloguero, en el que te planteas para qué o para quién estás escribiendo. No hay respuesta. Colgué una encuesta sobre la reciente noticia de que Un Servidor iba a dejar de escribir y, para mi sorpresa, la encuesta sólo tuvo 6 participantes. Lamentable. No es que escriba para ser reconocido por los demás, pero siempre motiva el tener comentarios y esas cosas. No obstante, este no es el principal motivo por el que escribo menos.

La verdadera razón es la mala organización de la facultad de Químicas. El año pasado nos dijeron que los profesores se reúnen antes de empezar las clases para confeccionar unos horarios que puedan ir bien a todo el mundo, y nos aseguraron que NUNCA tendríamos más de 3 días de laboratorio por semana. Mentira. Este año han sido pocas las semanas que he tenido menos de 4 días de prácticas. Esto quita mucho tiempo, porque tienes que pasar el día entero en la facultad, y cuando llegas a casa lo último que te apetece es meterte en el ordenador para escribir cuatro idioteces que leerán 20 personas. Sólo para que os hagáis una idea de lo duro que es todo esto, diré que antes veía un capítulo de alguna serie todas las noches, sin excepción. Ahora llevo un retraso de 2 capítulos tanto en The Big Bang Theory como en Castle.

Por último, hace poco, mientras buscaba una entrada antigua que nunca llegué a escribir, leí algunos de mis escritos de mi primer año en Madrid, y la calidad ha empeorado considerablemente. A lo mejor tendré que parar durante un tiempo. No lo sé. Por ahora, disfrutad de este vídeo, que espero que os enseñe muchas cosas sobre el cuidado de abejas:


lunes, 25 de febrero de 2013

Lo mejor de la gala

Una entrada rápida, para los que dicen que no actualizo el blog. No he visto nada de la gala de los Óscar ni tengo ninguna intención de hacerlo, aunque hoy me ha llegado este vídeo (gracias, Nacho), y creo que hubiera merecido la pena pasarse la noche en vela para poder ver esto:



Tribute To The Musicals - C Zeta Jones... por IdolxMuzic

Tomorrow we'll discover what our God in heaven has in store...

domingo, 10 de febrero de 2013

Otra felicitación

Ya sólo queda un examen. No sé cómo va a ir, aunque lo que sí sé es que hasta el momento, las cosas no han ido bien. Después del primer examen me llamaste, y me dijiste que querías ver un cambio radical. Lo primero que pensé fue: "Me piro". Este hubiera sido un cambio muy radical. Tenía dos opciones: una era comprar un billete de ida a Estados Unidos, y ver qué pasa. La otra era coger una mochila y subirme a un tren o un autobús, hacia cualquier dirección, pero fuera de España. Evidentemente, me faltan cojones para hacer esto, así que me puse a estudiar (a mi manera) para afrontar los exámenes que venían.

Seguí pensando en lo que me habías dicho. Está claro que no puedo seguir encarando la carrera como hasta ahora, algo tiene que cambiar. Ponerme a estudiar como un loco, sin salir de casa para nada, sin apenas dedicarle tiempo a comer o dormir era una estupidez. Para estos exámenes ya he llegado tarde, pero sí que puedo cambiar de cara a los siguientes. Al igual que Jean Valjean, me he labrado una nueva imagen al salir de mi ciudad natal, he querido empezar de nuevo (cosa que no está mal), pero he olvidado quién soy. Nunca he sido muy estudioso, pero siempre he llevado bien las asignaturas; no he tenido que temer nunca por los exámenes. Así pues, este será mi cambio: en este segundo cuatrimestre, llevaré las asignaturas al día, sin por ello dejar de dedicarle tiempo al fútbol o a la música. Sencillamente, tengo que recuperar la concepción de pérdida de tiempo que tenía cuando estudiaba en Catalunya, y no tenía más que una horita al día para repasarme la materia.

Ha quedado muy épica la comparación con Jean Valjean, así que os dejo con el vídeo en el que recuerda quién es: 24601




Per molts anys, mare!

jueves, 24 de enero de 2013

Risas antes de los exámenes

La semana que viene empiezo exámenes, y no hay nada como una mañana de estudio para terminar descubriendo vídeos tan buenos como este, en el que dos grandes hacen su particular homenaje a Broadway:




Hugh Jackman se ganó todo mi respeto después de su gran papel como Jean Valjean, pero al otro no le tenía tan visto. Aunque soy un fiel seguidor de varias series, siempre me he negado a ver How I Met Your Mother, porque cuando empecé a ver series ésta era una que todo el mundo veía. De vez en cuando he visto algún capítulo, y aunque el tío ese me parece gracioso, no le admiraba como le admiro ahora, después de ver esta maravilla.

Y ya está. Un vídeo genial en una entrada lamentable en la que no se habla de fútbol.

martes, 27 de noviembre de 2012

Condenado al fracaso

Ya sabéis que se comenta que la vida universitaria es la vida mejor (¿o era la vida pirata?), pero yo no estoy de acuerdo con esta afirmación. Seguramente la primera persona que dijo esto estudiaba Derecho en el CEU o Magisterio en la Paquito. Pero en fin, lo que quería comentar es que cuando la semana pasada daba mi particular punto de vista de la universidad un pintoresco personaje dejó el siguiente comentario:


"HOYGA NO ME BENGA CON MILONGAS CE APARTE DEL FUTVOL TANBIEN TIENE A LOS HAMIJOS. I HOYGA IO LE DIGO CE SU BIDA NO BA A ESTAR DEMACIADO CONDISIONADA POR LO CE ESTUDIE EN LA CARRERA. BIBA MÉGICO HOYGA!!!1"

Yo solía pensar que los amigos son una buena válvula de escape, pero el mismo pintoresco personaje me pasó una canción de un musical basada en hechos reales en el que se refleja claramente que, hace ya mucho tiempo, le dijeron al Rey Arturo que no podías ir a ningún lado sin un judío. Pues, aunque me duela reconocerlo, ninguno de mis mejores amigos es judío (o eso creo...). Si no me creéis, escuchad esto.


"In any great adventure,
if you don't want to lose,
victory depends upon the poeple that you choose.
So, listen, Arthur darling, closely to this news:
We won't succeed on Broadway,
If you don't have any Jews"




Disculpad la mala calidad del vídeo. Es lo que hay, pero incluso así merece la pena...

viernes, 27 de abril de 2012

Seguir fingiendo...

Ayer fui a mi última clase de canto por este curso. Siempre he defendido que cada uno tiene tiempo para lo que quiere: hasta ayer, iba a clases de canto, soy entrenador de un equipo de fútbol, juego en dos equipos, toco con la Big Band de la universidad, leo un par de libros al mes, estoy enganchado a varias series y me estoy sacando una carrera (a mi manera, pero me la estoy sacando...), así que si lo he dejado no es por falta de tiempo, sino de ganas. Me explico: llevo casi año y medio yendo a clases de canto con heavies, y no es el estilo de música que más me atrae, sinceramente. He aprendido muchísimo de ellos, pero ha llegado un punto en el que ya no puedo más; me mandan canciones que no me gustan, así que no me las preparo ni las trabajo en casa, con lo que se convierte en una pérdida de tiempo. Por esto he decidido dejarlo.

Ayer, cuando se lo dije a mi profesor, me dijo que para despedirnos cantaríamos algo que a mí me gustara más, y nos pusimos con este temazo:



No sé si esa era la intención de mi profesor, pero me hizo pensar en lo que realmente quiero: mi gran sueño es dedicarme a la música, así que tengo que seguir con el show. ¿Para qué sirve tener una carrera? Para absolutamente nada, pero hay que seguir en ello. ¿Tengo más opciones de encontrar trabajo (hoy en día) sacándome la carrera de química que estudiando Teatro Musical? Definitivamente no, pero habrá que seguir en ello...
En mi opinión, el ir a la universidad está sobrevalorado. Me sacaré ese título para demostrar a la sociedad que soy más inteligente que esos tontos que hacen un FP... ¡Menuda tontería! Mi familia está haciendo un esfuerzo económico para que yo tenga un título que no quiero; a partir del curso que viene será todavía más caro matricularse, pero la gente que me rodea sigue empeñada en que me saque una carrera. ¿Para qué? Porque, gracias a Dios, tengo facilidad para los estudios, y sería desaprovechar mis dones dedicarme a algo tan banal como el teatro. Ahora estoy en edad de aprender, y la música no es un aprendizaje...

Sinceramente, no lo entiendo, pero procuraré sonreír y terminar con esto cuanto antes. Seguiré fingiendo que me gusta lo que hago...

The Show must go on!
Inside my heart is breaking,
my make-up may be flaking,
but my smile still stays on.

martes, 27 de marzo de 2012

50º Día Mundial del Teatro

No tenía ni idea de que hoy era el 50º día mundial del teatro, pero uno de mis colegas bloggeros ha dedicado una entrada a este tema y, como me ha gustado y estoy en época vaga, os cuelgo el link a su blog, y vosotros mismos (tranquilos, que éste es en español...).

¡Aquí lo tenéis!

lunes, 31 de octubre de 2011

Inadaptados

El sábado, después de muuuuchos años, fui al circo. Me llamaron unos amigos de la Fràter, y me propusieron si quería acompañarles. Habían estado pensando qué se podía hacer durante las fiestas con el mal tiempo que estaba haciendo (o amenazaba con hacer, porque al final no está lloviendo nada...), y alguien comentó que para ir al circo no hay que preocuparse de la lluvia; y así surgió el planón.

Disfruté mucho del espectáculo, pero no es de esto de lo que quiero hablar, sino de los baños. Se puede entender que un circo, que es algo que se monta tal cual sobre el césped, y al cabo de dos semanas se desmonta para llevarlo a otra parte a varios quilómetros de distancia, no tenga unos baños muy completos, sino que sea algo básico. Se puede entender. Entonces, si acompañas a alguien que va en silla de ruedas, te esperas a que termine la función, porque sabes que irás al restaurante de enfrente a cenar.

Lo que no se entiende es lo que pasó allí: cuando vas a los lavabos te encuentras con que no hay un baño especialmente adaptado para minusválidos, sino que sólo están el de chicos y el de chicas. Entonces, hay que suponer que cada baño tendrá sus propios lavabos adaptados. Y así era. O pretendía ser.
En realidad, el baño era tan pequeño, que si entrabas la silla de ruedas no podías cerrar la puerta. Entonces, se presentan dos opciones, a cada cual más absurda: o haces tus necesidades con la puerta abierta, para que todo quisqui pueda contemplar como funciona el asunto, o entras andando, dejando la silla fuera. Mi amigo, al que yo acompañaba, eligió esta segunda opción, porque puede hacerlo, pero dudo mucho que todos los minusválidos puedan entrar andando por su propio pie al baño. Es indignante. Deberíamos acampar enfrente de ese restaurante.



Os dejo con esta pequeña muestra de lo que vimos. No llevaba este vestido, pero la chica de goma es la misma que vimos nosotros.

jueves, 31 de marzo de 2011

¡¡¡The Wall!!!

Ya en febrero avisé de que los Reyes me habían traído 2 regalos increíbles. El primero ya lo sabéis, fue la entrada para Los Miserables. El segundo, y no por eso menos alucinante, fue una entrada para asistir al espectáculo The Wall, de Roger Waters. El espectáculo que montan es realmente increíble, y es una lástima no tener un dominio suficientemente fluido del inglés como para seguir la historia que se cuenta. Creo que es obvio que disfruté muchísimo en el concierto, pero quería centrarme en algunos detalles para abrir un poco de debate, pero de verdad que me encantó... En primer lugar, el hecho de que vinieran con tantos juegos de luces, y que montaran una oficina enmedio del Palau Sant Jordi me hace preguntar: ¿realmente son tan buenos músicos como parecen? Sé que más de uno, después de leer esto, no querrá seguir leyendo, pero toda afirmación tiene un porqué, y es que, si son capaces, mediante efectos de sonido, de hacernos creer que un avión nos está sobrevolando, cuando en realidad no hay más que altavoces por encima de nuestras cabezas, ¿quién dice que no puede ser que la música que supuestamente tocan no sea falsa? Evidentemente es una pregunta que no me planteo en serio, pero también es cierto que artistas como Frank Sinatra o Louis Armstrong iban a los conciertos con un micrófono y una big band, pero no necesitaban ordenadores. Aún así, también es cierto que este espectáculo es diferente, no es un simple concierto, sino que transmite un mensaje. Ya aquí entra mi segunda "crítica", ya que, si lo entendí bien, el mensaje que transmiten es que la sociedad nos manipula para que hagamos lo que ellos quieren, y lo consigue mediante la sobreprotección de los padres, la influencia excesiva de los profesores en la vida de los chavales, la guerra... Entonces, ¿cuál es la salida? ¿Romper el muro? ¿Destrozarlo todo para llegar a una especie de estado anarquista donde cada uno haga lo que le sale de los mismísimos? No sé yo si funcionaría... Hay una canción en la que las imágenes que pasan son las de unos aviones bombardeando con diferentes símbolos: cruces, medias lunas, estrellas de David, hoces y martillos, conchas, Mercedes-Benz... ¿Hay que interpretar que todo esto nos ataca? ¿Hay que acabar con el cristianismo, el islamismo, el judaismo, el comunismo, las compañías petroleras, el consumismo...? Está bien, es tu opinión y te la respeto, pero propón algo a cambio. No puedes cargártelo todo y quedarte tan tranquilo. Propón una solución, ¿no? Después está el tema de mamá y el profesor. ¿Qué hay que hacer? ¿Dejar que todos los niños sean autodidactas? ¿Se espera acaso que un crío pueda funcionar por la vida sin un mínimo de ayuda? No sé... Como ya he dicho, puede ser que se me hayan pasado algunas cosas, porque era todo en inglés y puedo haber entendido algo mal, pero si el mensaje que pretenden transmitir es ese, siento decir que no lo comparto. Esto no quita, sin embargo, que disfrutra con el espectáculo. Digamos que puede ser como cuando ves una buena película fatalista (cosa difícil, pero imaginadlo...): puedes no estar de acuerdo con la visión del mundo que presentan, pero esto no te impide pasártelo en grande viendo la peli.

sábado, 5 de febrero de 2011

Nunca algo tan Miserable fue tan bonito


Como soy muy buen chico, los Reyes Magos siempre se portan muy bien conmigo, pero este año se han pasado. Ha habido 2 regalos súmamente extraordinarios. Uno no lo conoceréis hasta marzo, pero el otro es el que voy a comentar ahora:

Ayer fui con mi hermana y mi cuñado a ver Los Miserables al Teatro Lope de Vega, de Madrid. ¿Sabéis lo que es estar 2 horas y media con la piel de gallina? Siempre (que yo recuerde) me ha gustado mucho la música, pero hace algunos años, en el Aula Musical de Girona, para el concierto de final de curso hicimos un recital con canciones de este musical, y consiguieron que me enamorara de ese mundo. No del mundo reproducido en Los Miserables, sino del mundo de los musicales.
Con mi familia he visto Grease, Cantando bajo la lluvia, La Bella y la Bestia, 7 novias para 7 hermanos... pero nunca había disfrutado tanto como ayer. Hay canciones preciosas como I Dreamed A Dream (la canción que hizo famosa a Susan Boyle), Who Am I?, Stars... Sin embargo, la mejor de todas, para mí, es la que canta Eponine, después de que Marius le haya dado largas. Son 4 minutos y medio, pero creedme que mercen la pena:




Creo que es malo para mí que asista a espectáculos de tal calibre, porque me hace sentir más inútil estudiando Química si lo que realmente quiero es estar entre esa gente...

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Seguiré soñando

Se me acumulan las entradas y ya no sé de qué hablar: el jueves comentamos Un mundo feliz en La Cachimba Literaria; el viernes empecé mis vacaciones de Navidad; el sábado se casó mi hermana, y el mismo sábado recibí un correo de Stage Entertainment, informándome que no había pasado a la siguiente ronda en el casting para el musical del Rey León.
Los que queráis saber algo sobre Un mundo feliz, tendréis que esperar a después de Navidad, porque quiero seguir con mi lista de villancicos; sobre el comienzo de las vacaciones de Navidad ya no tiene sentido hablar, porque hoy todos los estudiantes las empezarán; sobre la boda tenéis una entrada más abajo; así que voy a hablar de la decepción.

En primer lugar, no fue una auténtica decepción. Yo no iba con la idea de entrar en el musical, sino únicamente de ver cómo funciona esto de los castings. Sin embargo, en cuanto me enteré de que había más de una ronda pensé: "hombre, al menos una ronda sí la puedo pasar, ¿no?". Pues no.
Esto no es el fin, no obstante. Yo seguiré luchando por conseguir realizar mi sueño. En estos casos suelen funcionar las películas de Disney. Os dejo con una canción de La Cenicienta: "Have faith in your dreams and someday your rainbow will come smiling thru".

jueves, 16 de diciembre de 2010

La misma historia, mucho más ritmo


Sé que dije que en estas fechas os iba a mostrar los verdaderos villancicos que merecen la pena, y hoy no lo voy a hacer, pero la ocasión se merece un post.

Esta mañana he asistido al reestreno de Blancanieves Boulevard, después de que el año pasado arrasara en los Premios Teatro Musical (fueron galardonados con mejor musical, mejor actriz revelación, mejor actor revelación, mejor actriz de reparto y mejor diseño de sonido, así como otras 6 noinaciones).
Como la gente, por norma general, no se acuerda de lo lee primero, sino principalmente del final, voy a empezar por el único punto negativo: el público. Desgraciadamente, he tenido la mala suerte de asistir a una sesión para colegios. Además, me he sentado entre los que están viviendo la edad del pavo en todo su esplendor. Prefiero no hacer más comentarios al respecto.

Por todo lo demás, ha sido alucinante. Es la historia que todos conocemos, la de Blancanieves, pero ambientada en los años 20: en vez de luchar por ser la más hermosa, la "mala" pretende ser la cantante más aclamada (de hecho, la única aclamada) por la prensa; en vez de esconderse en un bosque con 7 enanitos, se refugia en un boulevard con 7 músicos brutales; su príncipe azul es un periodista.

Podría decir que 25 actores representan más de 120 personajes, que hay un montón de juegos de luces y no sé cuántos cambios de decorados. Esto es lo que pone en el panfleto que he cogido, pero no me parece lo más impactante. Lo mejor de todo es, como en todo buen musical, película, libro... que consigue meterte dentro de la historia, que es capaz de calmar a unas fieras como las que han asistido a ver la representación, que te mantiene en tu asiento durante 2 horas sin que se te haga pesado en ningún momento e, incluso cuando termina, quieres que sigan cantando y actuando para ti.

Aquí ya va más por gustos, pero a mí, además, me flipa el rock'n'roll de la Banda del Boulevard. Incluso en este aspecto, no obstante, el musical es para todos los públicos, porque hay música de todos tipos: swing, funck, rock...

Os dejo con el trailer y os animo a ir a ver este impresionante musical que estará en el Teatro de Madrid, desde hoy hasta el 9 de enero.


lunes, 6 de diciembre de 2010

¡Aquí mando yo!

Iba a hacer una entrada trabajada sobre las declaraciones de Izco, el presidente de Osasuna, y los favoritismos de los que gozan equipos como Barça o Madrid en la Federación (aunque luego se quejan de que pierden por culpa de los árbitros...).
Sin embargo, hoy mi hermano se ha presentado en casa con 50 niños de entre 10 y 12 años. Así que, después de un duro día de preparar un montón de mesas y recoger las sobras que los niños han dejado, no me veo con fuerzas para publicar una buena entrada, así que pego un escrito que encontrado por internet y que me parece bastante correcto:

"Dice Mourinho que hay dos reglamentos: uno para él y otro para los demás. No voy a relatar la lista de agravios comparativos que mencionó el técnico blanco. Pero sí le voy a dar la vuelta a la frase, porque lo que está claro es que hay dos tipos de normas: las del Barça y las que siguen todos (aquí yo añadiría también al equipo de la capital). Tampoco voy a entrar en los detalles. Y supongo que saben que me refiero al “road trip” culé en esta jornada 14.

Las dos polémicas del fin de semana, los controladores aéreos y el Osasuna-Barcelona, se han entrecruzado. Es curioso que lo sucedido con los azulgranas no se haya producido con el resto de equipos de la Primera División. Ni con los que jugaron el sábado -como el Barcelona- y que también tuvieron que viajar (Atlético de Madrid y Valencia) ni con los del domingo (como el Sporting que se desplazo de Gijón a Barcelona, o el Sevilla, Mallorca, Racing, etc.). Y todo lo acontecido alrededor del partido disputado en el Reyno de Navarra me lleva a darle un 10 a Patxi Izco, el Presidente rojillo. Dos motivos fundamentales:

  1. Ante el evidente atropello que estaba sufriendo su club, por parte de la Federación y el club catalán, Izco se plantó. Las dos entidades mencionadas anteriormente se guisaron un plan para aplazar el partido al domingo. Sin contar con Osasuna, el cual además era el equipo anfitrión. Su negativa ante tan arbitraria decisión, producto de los caprichos de los señoritos campeones de Liga, provocó que el partido se disputase el sábado, siguiendo el calendario original. Todavía no entiendo como el bus blaugrana estaba en Pamplona y el equipo no. Hubo la comida de directivas con representante barcelonista. Pero los jugadores y el equipo técnico aun estaban en la Ciudad Condal. Florentino Pérez debería tomar nota de la actitud y firmeza de Don Patxi (a nosotros nos la colaron y nos obligaron a jugar en lunes en vez del sábado o domingo). Defendió los intereses del club y su afición (socios, abonados y todos aquellos que compraron su entrada y llenaron el estadio). Por supuesto tanto el seny barcelonés como el federativo están por encima de estas menudencias…
  2. La deportividad y el fair play del Presidente de Osasuna es todo un ejemplo a seguir. Los blaugranas llegaban tarde. Por encima de los reglamentados 30 minutos de retraso aceptados. La oportunidad de ganar el partido 3-0 sin jugarlo era única. Tres puntos de oro para los de Pamplona. Y una bicoca para el Real Madrid: la sanción al Barça implicaba la pérdida de tres puntos. Pero Izco tomó la decisión correcta: no impugnar el partido y jugarlo. Pensando, una vez más, en el público que había acudido y que lógicamente querían ver el encuentro.

Leí en un titular que ganaron 0-3 sin bajarse del autobús. No llegaría a tanto, porque el primer cuarto de hora de los navarros fue trepidante. Con un penalty no señalado de Pedro sobre Juanfran y una clara ocasión en la que Valdés le cedió la pelota a un delantero rival y este se la devolvió, sin ni siquiera intentar avanzar y entrar en el área (quizás le frenó el sentir la proximidad de Puyol). Pero a partir del primer gol (precioso pase de Messi a Pedro) ya fue coser y cantar. Y llegaron los dos goles de Messi."

Si es que la liga BBVA parece un partido de tenis del Tricile. Aquí lo dejo.




Y esto es todo. Voy a descansar que mañana tengo que volver a Madrid.

jueves, 25 de noviembre de 2010

No estoy muy seguro

A las 17:30, aproximadamente, he salido del casting de El Rey León. Os voy a comentar como ha ido la cosa, más o menos:

En un correo que me mandaron me citaban a las 15:30 en los Teatros del Canal. Así pues, después de comer me he dirigido allí y, a las 15:29 estaba en la parada de metro de Canal. He salido corriendo porque no sabía si el sitio estaría cerca de la estación o no. Por suerte estaba al lado, aunque mi sorpresa ha sido llegar y ver una cola kilométrica esperando.
"¿Vienes para el casting?" Me han hecho rellenar un impreso, me han regalado una camiseta del musical y me han dicho que lo único que faltaba era un poco de paciencia porque la cola era larga. Sí. Me había dado cuenta.
En fin, me coloco en mi sitio en la larga hilera y empiezo a fijarme en la gente: delante tenía una pareja muy enamorada que no paraba de besarse; un tipo que parecía de la otra acera con una guitarra; un joven alto y de ojos azules más bien tímido, y, justo enfrente, un tipo con pinta de afroamericano vestido con una chaqueta naranja (queda claro que había unas cien personas más por delante, pero no me he fijado en todas!!!).
El paio de la chaqueta naranja, previendo que la espera sería larga me ha dicho: "voy a tomar un café y nos vemos dentro de una hora y media". Un tipo listo.
Ha seguido llegando gente: una rusa de pocas palabras; un hombre con los ojos enormes y cara de psicópata, que enseguida ha sacado un libro y se ha puesto a leer (en ese momento me he maldecido por no haber pensado en tan importante detalle); una mujer histérica que ha empezado a moverse de un lado a otro del pasillo, silbar, hacer el caballo, hacer ruido de tambores, calentar la voz con sonidos estridentes...
En estas la fila ha ido avanzando y el del café ha vuelto. Me he puesto a hablar con él y me ha hecho saber que ya había trabajado con esa compañía, que normalmente la espera no era tan larga, que su registro de voz iba de Louis Armstrong a Queen... En fin, estaba un poco subido, pero parecía un buen tipo.
Cuando quedaban un par de personas por delante nuestro ha salido un tío con acento americano. Se ha presentado como el director del musical y nos ha informado de que a lo mejor a los 10 segundos nos hacen parar la canción, pero no tenemos que preocuparnos. Esto no significa que no nos cojan. Él era capaz de saber si le interesaba un cantante en menos de medio minuto.

Ha llegado el momento de entrar en la antesala. En esa pequeña estancia estábamos 4 personas bastante nerviosas (menos el afroamericano, que estaba por encima). Y la gente ha ido entrando y saliendo. En cuanto ha entrado el de la chaqueta naranja he entendido porque iba tan subido... ¡Vaya voz! Ha cantado Let it be, y se la han hecho cantar el el tono normal, más aguda y más grave. Y las tres veces ha cantado de coña. Si después entras tú, te hacen cantar en un único tono, y en menos de un minuto te echan, por mucho que te hayan dicho que esto no influye, no te vas muy seguro...
Al salir, la muchacha de la puerta me ha repetido que cantar más o menos rato no tiene nada que ver con que te cojan o no. Le he sonreído, le he dado las gracias y me he ido a escribir una entrada en el blog.



En diciembre me dicen algo, pero habrá más oportunidades...