miércoles, 16 de noviembre de 2011

Alternativas para después de una traición


La traición de la que quiero hablar se produjo hace ya unos meses, y los culpables: Spotify.
En sus primeros años, uno podía soportar los anuncios e incluso lo llega a entender, tampoco le preocupa demasiado el tema de las 20 horas mensuales, porque sabe dosificar el asunto. Pero llegaron las malas noticias: 10 horas mensuales y 5 reproducciones por canción. Menudo insulto a la música.

Lo de las 10 horas podía ser un poco preocupante, pero no demasiado. Sin embargo, lo de poder escuchar las canciones sólo 5 veces es algo insultante. ¿De qué van? Así lo único que consiguen es... No lo sé. Sinceramente, no sé qué es lo que consiguen con esta medida absurda, a parte de indignarte.

En seguida me puse a buscar alternativas, y lo primero fue comprobar si se puede engañar a Spotify. Me fijé que en el contador de reproducciones de iTunes no te marca la canción como escuchada hasta que no ha terminado, así que probé si pasaba lo mismo en Spotify con sonidos de truenos y esas cosas que duran pocos segundos, pero no me sirvió, porque esos ruidos los puedes escuchar tantas veces como quieras. Primer fracaso.

Lo siguiente fue probar con canciones un poco más largas, de aproximadamente medio minuto, y comprobé que si pasabas la canción cuando faltaban un par de segundos para terminar la podías escuchar tantas veces como quisieras, así que me decidí a hacerlo con mis canciones favoritas, pero no es fácil acordarse de saltar la canción cuando se está terminando si estás concentrado en otra cosa, como por ejemplo, leer el Marca. Segundo fracaso.

Como no podía haber un tercer fracaso, opté por una solución tajante: se acabó Spotify. Sigo manteniendo mi cuenta, porque supongo que de vez en cuando me meteré, pero os animo a todos a entrar en Grooveshark, donde no hay anuncios ni restricciones estúpidas.
Es cierto que no es lo mismo, porque Spotify te relaciona artistas, es mucho más ordenado, te conecta con tus amistades de Facebook para que puedas escuchar su música..., pero hay que tomar cartas en el asunto.
Podéis buscarme en Grooveshark como ruud17.

(Sé que más de uno pensará que no es tanto lo que hay que pagar para tener una cuenta en Spotify pero, señores, como decimos los catalanes, "la pela és la pela". Si queréis más información sobre por qué usar Grooveshark, podéis entrar aquí).

2 comentarios:

Jesús dijo...

No es por llevar la contraria (que ya sabes que no es lo mío), pero que un músico diga que es un robo que te hagan pagar por escuchar música da que pensar. Yo siempre pienso en quien dedica su tiempo y su esfuerzo creando canciones, en aquellos que quieren vivir de producirlas o en los que desean invertir en la música el tiempo que podrían dedicarle a su familia, a cambio de un sueldo merecido. En cambio, pienso también en los que prefieren que eso sea gratis y los músicos, los técnicos, los productores y los vendedores hagan su trabajo por "amor a la música" o porque les parece un "insulto" ganarse el pan con ello. Otra discusión es los que ganan demasiado dinero y les importa poco la música (quizá motivo de otro post).
Por eso, a pesar de que me molesta infinitamente que Spotify no me permita seguir escuchando Someone like you de Adele seis veces, porque me gusta mucho, me permita hacerlo cinco. Ojalá en el supermercado hicieran lo mismo con los donuts. Pero ahí no lo hacen, y si quiero probar un donut cinco veces, pago cinco veces.

Quim Cassany Figa dijo...

Nico, jo sempre he sigut un defensor de Grooveshark i no entenia com la gent que coneixia Grooveshark podia seguir a l'Spotify, perquè el Grooveshark també et permet relacionar artistes, connectar-te al Facebook a través d'ell i això que dius, etc. És la millor web i programa que existeix per escoltar músic. És fàcil de manejar, és ràpid i és il·limitat. I no té publicitat auditiva (sí que la té visual, però no molesta). Així que me n'alegro que t'hagis passat a grooveshark. Per cert, jo em dic quim12